Qué prácticas, el veto, qué se cuenta al volver, protección, contacto entre encuentros y cuándo se revisa todo.
Los seis acuerdos
Casi todo lo que se escribe sobre esto se salta este capítulo. Se pasa de "hemos hablado y nos apetece" a "y entonces quedamos con alguien" sin nada en medio.
En medio es donde está la diferencia entre las parejas que llevan años y las que duraron tres meses.
No hace falta un contrato ni nada solemne. Hacen falta seis acuerdos, y se cierran en una conversación de media hora. Lo que no se puede es improvisarlos a las once de la noche con alguien esperando.
Por qué antes
Porque en caliente no se decide: se acepta.
Cuando ya hay una persona esperando, una habitación reservada y dos copas encima, cualquier duda que aparezca se lee como "estropear el plan". Y las dudas que no se dicen en ese momento salen tres días después convertidas en reproche.
1 · Qué prácticas sí y cuáles no
No en abstracto: con nombres. Besar en la boca. Dormir juntos. Sexo anal. Grabar o hacer fotos. Sin condón. Correrse dentro. Quedar en vuestra casa. En vuestra cama.
2 · El veto
Los dos podéis decir que no a una persona concreta, sin justificarlo.
Esto es lo que más se salta la gente porque parece poco elegante, y es justo al revés: es lo que permite relajarse. Si sabes que puedes frenar en cualquier momento sin tener que argumentar, no vas vigilando toda la noche.
3 · Qué se cuenta y qué no
Hay tres modelos y los tres funcionan. Lo que no funciona es no haberlo decidido.
Todo. Detalle a detalle, al volver. Es lo más común, y para muchas parejas el relato es la mitad del morbo.
Lo esencial. Que ha pasado, que estás bien, sin detalles.
Nada. Él sabe que ha ocurrido y prefiere no tener los datos.
4 · Protección
Innegociable con terceros. Y conviene decir en voz alta qué significa exactamente en vuestro caso, porque "con condón" no responde a todo:
¿Incluye el sexo oral?
¿Qué pasa si se rompe?
¿Qué se hace entonces, y quién lo dice?
El capítulo 8 desarrolla esto entero. Aquí basta con que quede escrito.
5 · Contacto entre encuentros
Aquí es donde se cuelan la mayoría de los problemas que la gente atribuye a los celos.
¿Puede escribirle? ¿Todos los días? ¿Se ven para tomar algo sin que haya sexo? ¿Está en sus redes? ¿Puede llamarla cuando quiera? ¿Hay conversaciones que no se comparten?
Es el acuerdo que más gente se salta y el que más disgustos causa a los seis meses, porque el vínculo se construye por goteo y sin que nadie lo decida.
6 · Cuándo se revisa
Poned fecha. Un mes, tres meses, lo que sea.
Los acuerdos hechos antes de la primera vez están escritos por dos personas que no sabían cómo se iban a sentir, y eso se nota enseguida. Revisar no es renegociar a la baja ni una señal de que algo va mal: es reconocer que ahora tenéis información que antes no teníais.
Y una regla que no es un acuerdo
Hay una séptima cosa que conviene decidir y que no encaja en la lista, porque no es una norma sino un procedimiento:
Cómo abrir la conversación
Cómo se lo explicas al tercero
Los acuerdos también se le cuentan a quien va a jugar con vosotros. No todos — los vuestros son vuestros — pero sí los que le afectan.
Qué evitar
Lo que hay que recordar
Con los acuerdos cerrados falta lo que casi nadie escribe: qué haces la noche en que sales. Va en el capítulo siguiente.
Capítulos del manual Cómo convertirse en una hotwife