Qué es el reclaiming, por qué no encaja igual en todas las dinámicas y seis formas de cerrar el círculo que no son sexo.
El reencuentro y sus trampas
Hay una práctica que en el ambiente se llama reclaiming: cuando ella vuelve de estar con otro, él la "recupera". Normalmente follando, aunque no siempre.
Funciona muy bien. Y es de las cosas que más fácilmente se estropean, casi siempre por el mismo motivo.
Para qué sirve
Su función no es sexual: es de cierre.
Reconecta a la pareja después de que uno de los dos haya estado fuera, y convierte lo vivido en material compartido en lugar de en algo que le pasó a ella sola. Eso es lo que hace, y por eso importa.
No encaja igual en todas las dinámicas
Esto casi nadie lo dice y explica muchas incomodidades.
En una dinámica stag/vixen, el reclaiming tiene todo el sentido: él reafirma con orgullo que ella sigue siendo suya. Encaja con el motor de esa dinámica.
En una dinámica más cuckold, ese mismo gesto choca. Reafirmarse por encima del otro hombre es lo contrario de lo que busca alguien cuyo morbo va en dirección descendente. De hecho, en esos círculos se dice directamente que el cornudo no recupera a nadie.
Las cuatro trampas
La trampa de fondo
Hay una quinta, más difícil de ver, y es la que más conviene revisar:
La señal es sencilla: si el encuentro sin reencuentro te deja mal —no decepcionado, mal—, el problema no está en el reencuentro. Está en el papel, y se resuelve en el capítulo anterior.
Seis formas de cerrar el círculo
El reencuentro no tiene por qué ser sexo. De hecho, cuanto más largo lleve una pareja en esto, más variado suele ser.
Cuando vuelve agotada
Pasa más de lo que se cuenta, y no significa nada malo.
La adrenalina se desploma de golpe al entrar por la puerta. Aparece el cansancio, a veces agujetas, y una especie de aturdimiento. Lo último que apetece en ese estado es rendir.
Qué evitar
Lo que hay que recordar
Capítulos del manual Cómo convertirse en una hotwife