Los días previos, cómo es realmente frente a lo que cuenta el porno, las dos horas de después y qué hacer si no salió bien.
La primera vez
Llega el día. Y lo primero que conviene decir es lo que nadie dice:
Idea clave
La primera vez rara vez se parece a la fantasía. No suele ser peor: suele ser distinta. Más torpe, más humana, con más logística y menos coreografía.
Las parejas que lo pasan mal casi nunca es porque saliera mal. Es porque esperaban una escena de porno y les pasó una cosa real.
Los días previos
El día
Un par de cosas prácticas que nadie cuenta y que cambian bastante la noche.
Comed antes. Parece una tontería. Los nervios quitan el hambre, y llegar con el estómago vacío a una noche con alcohol es la receta de que la cosa acabe raro.
Que ella llegue con margen. Ir con prisa multiplica el nervio.
Y que la logística esté cerrada del todo: dónde, a qué hora, cómo vuelve, dónde está él. Improvisar cualquiera de las cuatro es lo que convierte el nervio bueno en nervio malo.
Cómo es de verdad
Va a haber conversación. Bastante más de la que aparece en la fantasía. Es normal y es buena señal: la gente que va directa al grano suele ser la que peor lee la situación.
Va a haber torpeza. Nadie sabe exactamente cómo empezar. Hay un momento incómodo y luego se pasa.
Él —tu pareja— va a sentir cosas que no esperaba. Casi todos los hombres describen lo mismo: la fantasía era una cosa y el cuerpo reacciona por su cuenta. Puede ser mucho más intenso de lo previsto, en cualquier dirección.
Y ella va a estar más pendiente de él de lo que cree. Aunque no esté delante.
Las dos horas de después
Este es el tramo que más importa de toda la noche, y el que menos se planifica.
El debrief, a las 48 horas
En frío, con luz, vestidos. Tres preguntas:
Si no salió bien
Pasa, y bastante más de lo que se cuenta. Casi nadie escribe sobre esto porque no vende.
Puede que no hubiera química. El sexo con desconocidos falla como falla cualquier sexo.
Puede que él lo pasara mal. Que la fantasía y la realidad no coincidieran.
Puede que ella no disfrutara y se sintiera obligada a fingir que sí, porque había mucha ilusión puesta.
O puede que simplemente fuera raro.
El reencuentro
Hay una práctica que en el ambiente se llama reclaiming: cuando ella vuelve, él la "recupera". Normalmente follando, aunque no siempre.
Funciona muy bien y tiene tres trampas que conviene conocer.
Qué evitar
Lo que hay que recordar
Capítulos del manual Cómo convertirse en una hotwife