Los seis escalones entre el flirteo y la primera experiencia, y por qué el consejo más difundido del material anglosajón es peligroso.
El primer contacto real
Este es el tramo donde más parejas se atascan y donde peor consejo circula. Entre "salgo y flirteo" y "me acuesto con alguien" hay seis escalones, y casi todo el material los salta.
Saltarlos tiene un coste concreto: se llega a la primera experiencia sin haber comprobado cómo os sienta cada pieza por separado. Y entonces, si algo no funciona, no sabéis qué fue.
Los seis escalones
El consejo que hay que descartar
En la guía más difundida sobre esto, en el capítulo dedicado exactamente a esta fase, aparece esta instrucción:
"Cuando flirtees con un tío, no rechaces ninguna insinuación. Acostúmbrate a que te toquen. Si intenta besarte, déjale. Si te toca el culo, déjale."
La habilidad que sí hay que entrenar
Decir que no sin que se convierta en un problema. Suena menor y es lo que decide si esta fase te resulta divertida o agotadora.
Cómo se organiza el escalón 1
Es el que más se usa y el que más gente monta mal.
Si aparece la culpa
Puede pasar, sobre todo después del escalón 3. Se besa a alguien, se vuelve a casa, y al día siguiente hay una sensación rara que no se esperaba.
Qué funciona: decirlo en voz alta ese mismo día. Lo que no funciona: esperar a ver si se pasa sola.
Señales de que hay que quedarse un peldaño más
Lo que se gana en cada escalón
Merece la pena decirlo, porque desde fuera parece que esto es una escalera hacia lo importante y no lo es:
El 1 te enseña cómo os sienta la asimetría. Es la información más valiosa de toda esta fase.
El 2 rompe la barrera del contacto físico sin que haya nada en juego.
El 3 es, para muchísimas parejas, el punto de máxima intensidad de todo el camino. No lo pases por encima.
El 4 te da la certeza de que puedes parar.
El 5 es donde se descubre si la persona te interesa fuera de la fantasía.
Qué evitar
Lo que hay que recordar
Si has llegado al 5 y quieres seguir, el capítulo siguiente cuenta cómo es la primera vez de verdad — y en qué se parece poco a lo que cuenta el porno.
Capítulos del manual Cómo convertirse en una hotwife