Juegos de Dominación Femenina · Cap. 3 de 33 · 12 min · Solo miembros
La Perra Obediente
La Mistress convierte a su esclavo en su perrita personal y lo entrena con metodología implacable.
La Perra Obediente
Había algo en esos cajones que lo llamaba cuando estaba solo en casa. Sabía que ella volvería pronto, que había muchas posibilidades de que lo pillara violando su privacidad, pero no podía resistirse. Entró en el dormitorio y se arrodilló frente a la cómoda. Los cajones entreabiertos mostraban una abundancia de ropa íntima de encaje: filas y filas de sujetadores, bragas, tangas, ligueros, y docenas y docenas de medias de seda larga. Las medias eran del tipo clásico de costura en la parte de atrás, con el tacón cubano que exigía un liguero para sostenerse. A medida que cada nueva pieza fina atraía su atención, pasaba de un cajón al siguiente, tocando las prendas, levantando las más delicadas hasta su nariz, oliéndolas con devoción.