Juegos de Dominación Femenina · Cap. 28 de 33 · 16 min · Solo miembros
Cadena de Margaritas
Cuando la Mistress tiene varios esclavos y decide que jueguen entre ellos bajo su control.
Cadena de Margaritas
Ser Mistress tiene sus placeres y, por consiguiente, sus molestias.
Una de las peores es recibir una llamada o un correo de un sumiso masculino que quiere que yo "enseñe" a su mujer o novia a dominarle. ¿Por qué es una molestia? Porque después de interrogar al hombre en detalle, resulta evidente que esa "sesión de entrenamiento" va a ser en realidad una sesión de la que él pretende ser el centro de atención, con su pareja como espectadora y yo como entretenimiento privado que él ha contratado para su propio placer. Rara vez consultan a la mujer primero. Y rara vez la mujer tiene el menor interés en dominar a nadie.