Juegos de Dominación Femenina · Cap. 14 de 33 · 28 min · Solo miembros
Bebe Tu Leche
Un relato extenso de infantilismo y control total donde la Mistress se convierte en la única figura de autoridad.
Bebe Tu Leche
Éramos amigos de la infancia: nuestras familias habían coincidido en vacaciones durante años cuando éramos pequeños, y nos habíamos perdido el rastro al crecer. Cuando me lo encontré de nuevo durante aquella semana de playa en alquiler, entendí inmediatamente que el tiempo había sido más que generoso con él. Se había convertido en un hombre tremendamente atractivo, con los mismos ojos azules chispeantes que recordaba, pero ahora en un cuerpo grande, bien construido, que evidentemente se cuidaba.
No quería convertirle en mi esclavo. Dudaba mucho que estuviese dispuesto a eso, y me parecía innecesario. Sabía que había otras cosas que podría hacer con él que disfrutaría enormemente. Esa noche, mientras todos los demás reían y bebían vino alrededor de la mesa, Alex y yo compartimos un espacio de conversación privado, casi susurrado, donde le fui revelando —de manera cuidadosamente dosificada— a qué me dedicaba.