Cómo pasamos de fantasearlo en la cama a hacerlo de verdad
Entre decirlo en susurros y vivirlo pasaron dos años. Mereció la espera.
Entre decirlo en susurros y vivirlo pasaron dos años. Mereció la espera.
Duermo a su lado imaginando algo que aún no me atrevo a contarle.
El primer paso no fue en la cama. Fue una conversación que retrasé un año.