Técnicas prácticas de sugestión para plantar la semilla del cuckolding: desde la fantasía con famosos hasta señalar la atención de otros hombres.
El Poder de la Sugestión
Una de las formas más seguras de conseguir que tu mujer te haga cornudo es empezar simplemente con el poder de la sugestión. Las sugerencias que ofrezcas al principio deben ser lo más básicas y simples posible, o podrías hacer que tu mujer piense que eres tú el que le está siendo infiel.
Intenta que tus sugerencias sean sutiles. Empieza simplemente insinuando que hay otros peces en el mar.
Esta táctica funciona igual de bien desde el sofá de tu casa que durante una salida a cualquier tienda. El objetivo es conseguir que ella empiece a darse cuenta de que hay otros hombres ahí fuera, y abrir la conversación sobre cómo sería si ella estuviera con otro.
Tarde o temprano acabará soltando la información. Una vez que lo haga, tienes dos opciones sobre cómo manejar psicológicamente la situación. La mejor es conseguir que te cuente por qué le parecía atractivo ese hombre, o de qué iba su fantasía sexual. Esto coloca su mente en la posición de pensar en alguien que no eres tú. Después de lograr esto, deja que la conversación se disipe naturalmente y cambia a otro tema durante un rato.
Lo más probable es que diga que no. Al fin y al cabo, ¿qué mujer admitiría abiertamente ante su pareja que se siente atraída por otra persona? Tendrás que trabajar esta técnica durante un tiempo. Considérala el punto de partida de una serie de tácticas que deberás ir desarrollando. Esencialmente estás sentando las bases de que siempre vas a estar ahí para ella y de que la idea de que esté con otro hombre no es algo que te haría marcharte.
Otra forma de empezar a trabajar la sugestión es llevarla a un lugar público donde puedas comentar sobre completos desconocidos. Todo lo que tienes que hacer es decirle que acabas de ver a un tío mirándola. Consigue que empiece a percibir que otros hombres se fijan en ella.
Cuando hayáis vuelto a casa, es momento de hacer germinar las semillas. Ahora es cuando empiezas a preguntarle si alguna vez ha pensado en estar con otro hombre. Pregúntale por el tío que la miraba en el centro comercial. Pregúntale si se lo tiraría si fuera soltera.
Lo importante de estos ejercicios es que estás consiguiendo que ella haga dos cosas. La primera es que empiece a imaginar mentalmente cómo sería estar con otro tío. La segunda es que, con suerte, empiece a verse a sí misma bajo una luz más atractiva.
"Después de estar con una persona durante cierto tiempo, es fácil perder esa sensación de atractivo que os unió al principio. Cuando ella piensa en que otro hombre la mira, empieza a darse cuenta de que podría estar con quien eligiera."
Algunas mujeres ya tienen esta confianza incorporada de serie; otras necesitan un empujón para que salga la tigresa que llevan dentro. Si tu mujer es del primer tipo, tienes suerte. Si es del segundo, te costará más, pero no es imposible.
Dale la vuelta a la tortilla
Una vez que hayas establecido que existen hombres que ella encuentra atractivos, y que ellos también la encuentran atractiva a ella, has completado el primer paso. Lo siguiente que necesitas hacer es invertir los papeles: pasar de ser el marido comprensivo y curioso a ser el marido celoso e inseguro.
Para mostrar que estás celoso de los otros hombres, empieza a rogarle sexo. Dile que necesitas saber que te desea, pregúntale si eres lo bastante grande, si tu forma de hacer el amor es suficiente para satisfacerla. Pregúntale si alguna vez ha tenido un orgasmo real contigo.
Cada vez que un tío le tire los tejos, o ella mencione que le parece atractivo, haz un gran escándalo sobre lo inadecuado que sería ese hombre para ella. Señala que parece del tipo que solo usa a las mujeres para el sexo. Recuérdale que él nunca podría darle el tipo de amor que tú le das.
Es en este momento cuando ella empezará, por muy inconscientemente que sea, a imaginar cómo sería estar con el otro hombre. Comenzará a crear en su mente una fantasía de estar con el chico malo que será la fantasía opuesta a lo que es estar contigo: aburrido, viejo y rutinario.
Capítulos del manual Cómo Conseguir que tu Mujer te Haga Cornudo