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El Deber Sagrado del Cornudo: Dilatar el culo a tu Diosa para la Polla del Bull

El Deber Sagrado del Cornudo: Dilatar el culo a tu Diosa para la Polla del Bull

Tu placer no es follar, es facilitar. Descubre el arte de la preparación anal: cómo usar el plug para convertir el culo de tu Hotwife en una ofrenda abierta, dilatada y palpitante para el Macho. La guía definitiva de servicio y sumisión para cornudos devotos.

En el universo del Club Cornudo, hay una verdad que separa a los novatos de los verdaderos devotos: nuestro placer es servil. No estamos aquí para tomar, estamos aquí para facilitar. Y cuando la fantasía de tu Hotwife escala y desea sentir una polla ajena, gruesa y despiadada dentro de su culo, tu misión deja de ser espiritual para volverse puramente física.

Tú eres el "fluffer", el encargado de mantenimiento. Tu trabajo es asegurar que cuando llegue el Macho, el agujero de tu mujer no sea una puerta cerrada, sino una ofrenda húmeda, abierta y palpitante esperando ser llenada sin piedad.

No es solo poner un juguete. Es preparar el terreno para la invasión. Aquí tienes cómo hacerlo como un verdadero cornudo sumiso.

  1. 🧠 Mentalización Sucia: Susurra la Invasión Antes de tocar su piel, debes lubricar su mente. Olvídate del romanticismo; esto va de carne. Mientras ella se ducha o mientras la miras vestirse desde tu posición inferior, empieza el trabajo psicológico.

El Miedo al Tamaño: "Cariño, el Bull tiene una polla descomunal. Mucho más grande y dura que la mía. Si no te preparo bien, te va a partir en dos... y sé que en el fondo estás deseando que te reviente".

La Sumisión del Agujero: "Ese culo ya no es mío. Hoy le pertenece al Macho. Tienes que estar floja, abierta y dócil para cuando él decida empujarte y usarte".

Visualización Forzada: Haz que se imagine el momento exacto en que la cabeza del miembro del Bull fuerce su entrada. Que sienta ese miedo excitante anticipado. Tu voz debe ser el recordatorio constante de que va a ser usada como la hembra que es.

  1. 🍑 El Ritual del Plug Anal: Tu Mano Sirve, Su Culo Recibe Aquí empieza tu trabajo manual. Tu esposa se tumba, abre las piernas y te ofrece su intimidad con total descaro. Tú, arrodillado (tu posición natural), tomas el control de la preparación.

💧 El Baño de Lubricante No seas tacaño. Vierte lubricante en tus dedos y empieza a masajear su esfínter. Siente cómo se contrae al principio. Tu dedo debe entrar primero, burlándose de ella, estirando las paredes donde pronto estará otro hombre.

Dile: "Relájate, mi Reina. Ábrete para él. Haz sitio para la polla de verdad".

Debes sentir cómo su resistencia cede bajo tus dedos. Estás "domando" su músculo para el placer ajeno.

🔒 La Inserción del Tapón Toma el Plug Anal (preferiblemente de metal o vidrio pesado, y de un calibre que la rete). Con una mano separas sus nalgas para tener una visión perfecta de su "ojo" contrayéndose. Con la otra, empujas la base del plug.

Observa cómo su carne se traga el metal. Es una visión hipnótica. Una vez dentro, el plug hará el trabajo sucio por ti: mantendrá el canal abierto, pesando en su interior, recordándole con cada paso que da que está llena... pero no lo suficiente.

💡 El Consejo del Club: Haz que se vista con el plug puesto una hora antes de la cita. Que se maquille sintiendo la presión en el recto. Que camine por la casa sabiendo que su culo está siendo forzado suavemente, dilatándose milímetro a milímetro para lo que viene.

  1. 🔥 El Momento de la Verdad: La Entrega al Bull Suena el timbre. El Bull ha llegado. Se respira testosterona y deseo. Tu mujer está húmeda, nerviosa y, gracias a tu esfuerzo, dilatada.

Llévala al dormitorio o al sofá. Haz que se ponga a cuatro patas o se incline sobre la cama, ofreciendo su trasero al Macho. El Bull se acerca, quizás ya con su polla fuera, dura y venosa, evaluando la mercancía que tú has pulido para él.

Aquí culmina tu obra maestra.

La Extracción: Pides permiso con la mirada bajada. Agarras la base del plug. Tiras suavemente hacia afuera. Al salir, escucharás ese sonido húmedo, ese "pop" lascivo que anuncia que la puerta está abierta.

La Ofrenda (The Gape): Inmediatamente después de sacar el juguete, separa sus nalgas con tus manos. Muéstrale al Bull lo que has logrado. El agujero estará bostezando, abierto, rojo y brillante por el lubricante. Un círculo perfecto de carne dilatada que pide a gritos ser rellenado.

La Invasión: Tú te apartas a un rincón, o te quedas sujetando sus caderas si el Bull te lo permite. Y entonces lo ves. La polla del Bull, masiva, desliza su cabeza dentro de ese espacio que tú preparaste.

Gracias a tu trabajo con el plug, no hay dolor, solo una entrada triunfal y profunda. Ver cómo el Bull la embiste sin piedad, ver cómo el culo de tu esposa se deforma y se adapta al grosor de ese hombre superior, mientras ella gime de placer con los ojos en blanco... esa es tu recompensa.

Has convertido a tu esposa en el recipiente perfecto para otro. Buen trabajo, Cornudo.

¡Queremos conocerte mejor! Este formulario nos ayudará a entender los placeres humillantes de los cornudos del club, para así poder preparar juegos, ideas y propuestas futuras que os exciten al máximo. ¡Participa y ayúdanos a crear experiencias inolvidables!

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